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10 **Conclusiones
A pesar del carácter inacabado del presente trabajo, de los errores e imprecisiones que sin duda involuntariamente en él se han vertido, podemos señalar lo siguiente:
El apellido López de Gamarra tiene sus orígenes en la provincia de Álava.
Este apellido se encuentra en Andalucía desde mediados del siglo XIII. Llega con la participación del caballero Ximén López de Gamarra en el asedio y conquista de Sevilla. Ciudad de la que recibe partición realizada por el rey Alfonso el Sabio.
A finales del siglo XVII, desde Sevilla, se traslada a La Habana un descendiente directo de Ximén, hijo del capitán Juan López de Gamarra y de Juana de Chazarreta, llamado Francisco, Capitán de Navío. Francisco se casa y fija su residencia en la capital cubana, en la que durante generaciones permanece su descendencia. Se desconoce si en la actualidad existe en Cuba algún LdG.
A mediados del siglo XVIII, también procedente de Sevilla, llega a la ciudad de Antequera y fija en ella su residencia Pedro López de Gamarra y de la Cueva, nieto de Juan José LdG Chazarreta, hermano éste de Francisco, el Capitán de Navío que se estableció en La Habana. Hasta hoy perduran descendientes de Pedro en la indicada ciudad malagueña, y todas las familias estudiadas en este trabajo encuentran sus raíces en ese mismo lugar, siendo todas ellas descendientes de su hijo Miguel y de dos de sus nietos, Ildefonso y Gaspar, ambos ya de la segunda generación de los LdG nacidos en Antequera.
En el último cuarto del siglo XIX se inicia el desplazamiento de familias LdG desde Antequera hacia la capital de la provincia, coincidiendo con los movimientos migratorios que se producen por toda España en esa época, desde el interior, más rural, a los grandes núcleos de población, donde ya están en marcha procesos de industrialización. Y será desde el puerto de Málaga desde donde partirá con destino a la Argentina José LdG Cabello, un primo de los LdG Orozco, con el que muy probablemente mantiene contacto el mayor de ellos, Natalio, durante su larga estancia de veinte años en la Argentina, iniciada en 1910. Y allá, en Buenos Aires, se encuentran actualmente los descendientes de José.
Durante los comienzos del siglo XX se acentúan los desplazamientos iniciados a finales del XIX, pasando a ser la ciudad de Málaga, por ese motivo, el lugar en el que resida un mayor número de LdG. Y bien por razones de matrimonio, especialmente las mujeres, o bien por razones de trabajo, fueron también llegando los LdG a otros lugares de Andalucía y del resto de España. Unos pocos emigraron a destinos más lejanos en países de Europa y de América. En Córdoba, Sevilla, Alicante, Madrid, La Rioja, Barcelona, Las Palmas, Vigo y Ferrol se detecta actualmente la presencia de algunos de ellos. El número de los residentes en la ciudad de Málaga supera ampliamente a todos los demás LdG de cuya existencia tenemos noticia. También la Guerra Civil tuvo su particular influencia; durante la contienda, varias de las familias se exiliaron en Francia y, durante la posguerra, el mismo país vecino será el destino de algún otro LdG procedente de Málaga; y de nuevo será la Argentina el destino de otros más procedentes de Antequera.
Aún habiendo aumentado considerablemente la población durante el siglo XX, es evidente que el apellido López de Gamarra se encuentra al final de dicho siglo con menor presencia que a su comienzo. Por aquel entonces, fácilmente las familias tenían más de seis hijos, cuando ahora difícilmente pasan de dos; agravándose la situación actual, debido a que ese menor tamaño de las familias aumenta la probabilidad de que ninguno de los hijos sea varón.
Sin duda, en la práctica, ningún LdG vivo en la actualidad podrá estarlo a finales del siglo recién inaugurado. Pues bien, de las tablas genealógicas del presente trabajo, se deduce que los posibles LdG existentes en España en fechas futuras serán los descendientes de tan sólo cuatro de los LdG actuales, varones que a finales de 2000 tenían menos de treinta años de edad, ya que todos los demás son mujeres. En la Argentina el futuro no parece mejor, ya que allí los varones que se encuentran en la misma situación son sólo dos, en los cuales habrá de confiarse la descendencia. Por lo tanto, en total son seis los varones existentes, actualmente conocidos, de los que depende la continuidad del apellido más allá del presente s. XXI.
Si la actual situación demográfica y los hábitos sociales persisten, no parece aventurado afirmar que durante el presente siglo XXI el número de los LdG continuará disminuyendo, pudiendo incluso llegar a desaparecer en un futuro próximo este apellido. Aunque todavía le quedan posibles ayudas, por ahora anecdóticas, además de las puramente biológicas, como son la inversión de apellidos por parte de aquellos varones que llevando el LdG como segundo apellido se atrevan a ser padres; o bien utilizando, dentro del matrimonio, el actual derecho de las mujeres para transmitir su primer apellido como el primero de sus hijos, mediante pacto con sus maridos. Pacto que resultará innecesario a todas aquellas mujeres apellidadas López de Gamarra que decidan su futura maternidad en solitario.
Diciembre de 2006
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